"Los hijos de Vanessa la están esperando"

por Revista Cítrica
Fotos: Vicky Cuomo
05 de septiembre de 2019

La Dirección Nacional de Migraciones levantó la prohibición de ingreso al país para Vanessa Gómez. Organizaciones de personas migrantes concentraron en el Obelisco para visibilizar la problemática de las familias que son separadas por el DNU 70/2017.

La Dirección Nacional de Migraciones (DNM) resolvió levantar la prohibición de ingreso al país para Vanessa Gómez Cuevas, de 33 años, quien fue expulsada en febrero pese a que había cumplido una condena de cuatro años de prisión en el Penal de Ezeiza de Mujeres. Sin embargo el Estado no se hará cargo de sus pasajes de vuelta y el candidato a vicepresidente por Juntos por el Cambio y actual senador Miguel Ángel Pichetto sostuvo que "va a volver una peruana condenada por narcotráfico por una cuestión de integración familiar. Vendía drogras y destruía familias. Estamos enfermos en Argentina. No sé qué organismo internacional impuso que vuelva esta mujer: una delincuente peruana que desintegraba familias. Extraordinario. Argentina es un país que tiene patologías". Vanessa no destrozaba familias. Vanessa no tenía que ser deportada, la habían echado por peruana. Después de cumplir una condena, estudió y se recibió de enfermera. Tenía el mismo derecho que cualquier otra persona para vivir en el país. Ningún organismo internacional ordenó su retorno; fue la misma Dirección Nacional de Migraciones, dependiente del Gobierno Nacional.

Cada 4 de septiembre se celebra el Día del Migrante y las organizaciones de personas migrantes habían convocado a una manifestación en el Obelisco para reclamar el regreso de Vanessa. Y la realizaron más allá de que ella ya puede volver, porque hay muchos casos más de familias separadas por las deportaciones xenofobas alentadas por el decreto inconstitucional 70/2017.. Allí estaba Karen, la hermana de Vanessa.  

—¿Qué sensaciones tenés ahora que Vanessa va a poder volver a Argentina?¿Hablaste con ella?

—Estoy muy contenta y muy emocionada. Cuando me enteré de la noticia no lo podía creer, porque sabemos de la violencia con la que se viene manejando este Gobierno hacia todas las migrantes. Creo que esto marca un antes y un después para la población migrante. Cuando hablé con Vanessa, ella tampoco lo podía creer, estaba muy emocionada. Las dos teníamos claro que no era una lucha perdida, que íbamos a pelear hasta internacionalmente si hacía falta. El abogado Juan Vilanueva se puso todo al hombro, es un guerrero. Vanessa está esperando regresar para abrazarnos y seguir compartiendo esta alegría. 

—El Estado que la expulsó determinó que puede volver pero no se hace cargo de los pasajes, ¿cómo harán?

—Es llamativo que el Estado, que decidió que ella vuelva al país por razones humanitarias, no se haga cargo del regreso de Vanessa ni de su hijo, que es argentino. El Estado también ejerció violencia hacia un niño argentino. Una vez más vamos a acudir a la solidaridad de las personas que nos acompañaron para poder facilitar el regreso. Sus hijos de aquí y el resto de su familia la estamos esperando. Creo que cuando la vea será un momento de mucho llanto, no lo puedo imaginar.

Nos pesa un doble esfuerzo, a nosotras las mujeres solteras, necesitamos el dinero para darle de comer a a nuestros hijos e hijas

—¿Cómo es ser migrante en la Argentina? ¿Sufrís discriminación? 
—Yo estoy hace 17 años en Argentina y aquí tuve muchas oportunidades que no me dieron en mi país, como estudiar y ser madre. Conocí gente muy valiosa, que me acompañó en momentos difíciles y nunca me discriminó. Tengo un hijo argentino y una hija argentina, amo este país y no tengo vergüenza de decirlo: soy migrante pero la mitad de mi corazón está en Argentina. Me parece que este país en un ejemplo en la lucha por los derechos humanos. Las Madres y las Abuelas son únicas en el mundo. Por eso elijo estar acá.

—Algunos medios de comunicación y algunos políticos dicen que tu hermana era una narcotraficante. Repiten sin saber ni interiorizarte, ¿les contás quién es tu hermana y qué le pasó?  
—Mi hermana trabaja de remisera en el Bajo Flores. Lamentablemente estaba rodeada de gente que no le hacía bien. A ella nunca le encontraron nada, la condenaron por unas escuchas telefónicas y jugaron con la ignorancia: le obligaron a firmar un abreviado de cuatro años, seguramente si hubiésemos tenido dinero suficiente para contratar un abogado la habrían desvinculado. No sé de donde se agarran para decir que es una narcotraficante, si lo fuese ningún organismo la defendería. Igualmente Vanessa cumplió su condena y se decidió a rebuscarse la vida, nos pesa un doble esfuerzo, a nosotras las mujeres solteras, necesitamos el dinero para darle de comer a las hijas. Entonces a mi hermana la apoyamos y armamos vaquitas para que pueda comprar y vender ropa y así se fue resocializando. También empezó a hacer postres. A ella le gusta mucho hacer pasteles, fue aprendiendo con tutoriales de Youtube. Y así salió adelante, Y estudió. Y se recibió como enfermera. Los docentes la quieren mucho, ella desde el primer momento confesó lo que le había pasado y llegó a trabajar cuidando abuelos de la manera que pudo porque nunca le hicieron el documento por los antecedentes penales. Hasta que la deportaron.

—El senador y candidato a presidente Miguel Ángel Pichetto dijo en una radio que era una vergüenza que tu hermana volviese a la Argentina porque era una narcotraficante que había destrozado familias. Si él te pudiese escuchar, ¿qué le dirías?

—Le diría que estaría bueno que cambie su pensamiento, es difícil porque es un hombre mayor y ya tiene instalado su chip misogino, machista y xenófobo. Si él se considera argentino y ama este país de verdad, que piense que está lleno de inmigrantes y que la patria la construye cada uno donde está. Los migrantes no somos culpables de la violencia y la inseguridad, son ellos los que no saben manejar un país, ellos tienen la culpa. En las cárceles el porcentaje de migrantes es menor al porcentaje de migrantes en la población: esa estadística demuestra que no tenemos la culpa. Le diría a Pichetto que ponga el ojo en las cosas positivas, no en crear odio hacia los migrantes, es triste que un senador tenga un pensamiento tan cavernícola. A mi no me gusta odiar ni decir cosas malas, con el odio no se llega a nada. Ojalá la gente tome conciencia de que hay personas que no pueden representar a un país tan hermoso como es la Argentina.

* Karen es hermana de Vanessa Gómez Cuevas, expulsada del país y separada de dos de sus hijos, y también militante de Ni Una Migrante Menos.

 

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