“Yo puedo gestar gracias a la lucha de un montón de otras personas”

por Fabricio Cardelli
Fotos: Alex Dukal
18 de julio de 2022

Ian Rubey, padre trans gestante de mellizos, aprovecha la visibilización de su historia para difundir las luchas de la comunidad travesti trans, que no es otra que la conquista de derechos: habla del incumplimiento del cupo laboral trans y las dificultades de acceso al sistema de salud; realza la importancia del apoyo en redes.

¿Cómo es estar embarazado siendo varón? ¿Cómo llegar a esa decisión en una sociedad donde todavía el binarismo es la regla? ¿Qué luchas habrá dado Ian antes de llegar a gestar a sus mellis? ¿Que derechos faltan conquistar para que les hijes de Ian y de todes vivan sus infancias realmente libres. En Puerto Madryn, al sur de la Argentina, un varón trans nos cuenta su historia.  

--¿Qué te parece lo más importante para comunicar de tu historia y qué no te han preguntado en todas las entrevistas que diste?
--Lo más importante es profundizar en las realidades de la comunidad travesti trans. Yo estoy pudiendo hacer esto (gestar mellizos), y proyectándome a futuro, simplemente porque tengo un trabajo, que me da la posibilidad de tener una obra social. Es la conquista de derechos. No estoy haciendo esto por algo azaroso, sino que es una suma de sucesos que fueron ocurriendo tanto en Argentina como en mi vida personal que hicieron que yo llegara hoy a ser padre gestante. La realidad de la mayoría de las personas travestis trans de Argentina, y de Puerto Madryn, está muy alejada de la mía. Porque no tuvieron una familia que les abrace, y no tuvieron esa contención, y no tienen trabajo formal y no pueden proyectar su vida. Yo puedo estar gestando gracias a la lucha de un montón de otras personas, porque existe el cupo laboral travesti trans… y que empieza a haber cada vez un poquito más de personas que pueden acceder a ese derecho tan básico como es el trabajo. 
Y la salud. Hay que hacer hincapié en sensibilizar a quienes atienden a las personas travesti trans para que podamos tener los mismos derechos que cualquier otrx. Es lo más más importante de destacar y es re importante que se entienda. Después, mis hijxs ya van a llegar a un mundo que espero sea un poco mejor, que estos casos armen esa cultura que pueda hacer que vivan mayor libertad que la que yo viví en mi infancia, en mi adolescencia. Yo pude ser quien soy más de grande, recién a los 27 años empecé a hormonizarme, porque hasta ese momento no había referentes, no había trans masculinos, o había muy pocos, no había mucha visibilidad. Y viví una infancia lejos de saber quién era porque no tenía referentes en dónde verme, en dónde ver mi situación.

--¿Cómo es un papá que está embarazado? 
--Un papá que está embarazado es un ser que va a pasar por exactamente las mismas situaciones de gestación y que va a atravesar los mismos miedos que cualquier otra persona que esté gestando. Pero encima hay que sumarle que el mundo y el sistema de salud muchas veces no estaba preparado para ver a un varón llegar a ciertos estudios. Entonces también implicó un laburo doble en el sentido de ver bien adónde vas a ir, a qué profesionales vas a ir a consultarle, porque te podés encontrar con situaciones de violencia que no está bueno pasar en ningún momento, mucho menos gestando.

Entonces es como un trabajo doble, como en todo lo que lo que sucede en la vida de las personas travesti trans, a cada lugar donde vamos. Si es trabajoso acceder al sistema de salud público, por ejemplo, lo es mucho más siendo un travesti trans, porque tenés menos posibilidades de médicxs que te puedan atender de una manera correcta, con trato digno, entonces te vas limitando un poquito más. Por todo lo demás en sí, la gestación es lo mismo, lo único es la mirada de la sociedad. Yo por suerte estoy acompañado por un montón de personas que siempre están, a todos los encuentros con médicxs voy acompañado, porque es eso: aunque soy padre soltero, no lo hago de manera aislada del mundo porque no podría, siempre es importante para mí las redes de contención. Y de estos contactos, de saber adónde ir, qué profesionales… por ejemplo, mi obstetra, que es una de las referentes en implementar realmente el parto respetado en Puerto Madryn… ya voy a lugares donde sé que hay personas que son aliadas, digamos.

--¿Pensás que después de escuchar tu experiencia otras personas trans se pueden animar a gestar? 

--Mi historia personal refleja algo que está sucediendo en el cotidiano, que es este cambio, de a poco, de paradigma en el que hemos nacido, pensando y asumiendo -y todavía sigue sucediendo- que las personas son heteronormadas cisgénero hasta que demuestren lo contrario. Eso es lo que se asume como la norma. Este cambio político que está ocurriendo es empezar a pensar que existen otras posibilidades. Y mi historia personal no hace otra cosa que demostrar que ya el binario en sí no sirve y hay que empezar a cambiarlo. Incluso se ve reflejado en las obras sociales, en los planes, por ejemplo, en el “plan materno infantil”, que sólo acepta feminidades para que te cubran el 100% del embarazo. Yo ya soy una excepción, entonces se está demostrando que ya no sirve ese sistema y que hay que empezar a cambiarlo. Así van a llegar otras personas cada vez y va a haber que cambiarlo, porque va a ser mucho más problemático no tenerlo habilitado de una manera correcta que estar todo el tiempo haciendo excepciones.

 “Las infancias, sobre todo trans, deben ser abrazadas y por las familias contenidas; si no, vamos a seguir con la expectativa de vida que tenía la humanidad en el 1900”

--Pero también debe tener un costo alto para vos poner el cuerpo, si bien seguramente te preparaste antes. Del otro lado hay muchas resistencias y violencias. 

--Sí. Por un lado, ya siendo un activista trans de la ciudad sé a qué lugares ir para que defiendan tus derechos, como la Defensoría Pública -fui directamente ahí y lo solucionaron todo con la obra social sin ningún inconveniente-. Pero sí, tuve que saber cuáles eran mis derechos para que no fueran coartados. Y eso es información, es redes, es saber, que otras personas te cuenten que existe una ley de fertilidad… Le pasa a un montón de personas que les ponen barreras, simplemente, para para no cubrir este tipo de tratamientos. Ese activismo, esa lucha de ya venir sabiendo en el territorio en el que estoy y activando en ese territorio me dio la posibilidad de hacer todo mucho más rápido. A otras personas les dicen que no los cubren, o les dicen cualquier cosa y vos confiás, no vas a descreer de su palabra, y sin embargo, muchas veces está mal o te piden cosas que no te tienen que pedir. Está bueno generar contenido, generar esto de que sí se puede, y que ante la duda siempre existen lugares para ir a preguntar y que defiendan tus derechos.

--El escenario político también puede cambiar, como pasó con el aborto en Estados Unidos, ¿Te da miedo perder derechos adquiridos?

--Sí. Porque lxs que estamos fuera de la norma o quienes estamos conquistando derechos sabemos que no está nada asegurado, por más de que existan leyes -pueden existir incluso leyes que no se les dé presupuesto vale lo mismo que nada. 

“Hay que hacer hincapié en sensibilizar a quienes atienden a las personas travesti trans para que podamos tener los mismos derechos que cualquier otrx”

--Vos hablaste del cupo laboral trans, por ejemplo.

--Son leyes muy lindas pero que poco se implementan a nivel municipal, provincial y nacional, muchos menos en la Patagonia: los cupos nacionales quedan en las grandes ciudades y acá no llega casi nada. O nada: acá no ha ingresado nadie por el cupo nacional, nadie. No solo hace falta que existan las leyes, que es un gran avance, sino que hay que darle presupuesto. Por eso me genera terror lo que se viene el año que viene (por las elecciones), sabemos cómo te pueden vaciar todo el sistema y que tus derechos no valgan nada. Pasó, por ejemplo, con la ley de discapacidad. ¿De verdad se te puede ocurrir sacar plata de esos lugares? Y es así porque son gobiernos que de derecha, que no les interesa el bien del pueblo, básicamente, entonces, me parece que es re importante tenerlo en cuenta a la hora de votar.

--¿Por qué hay tanta resistencia a lo distinto, muchas veces con violencia?

--Es muy difícil para las personas entender lo que les quita su tranquilidad: se les armó este cuento feliz de lo binario, el varón mujer y las personas que su sexo biológico corresponde con su género; eso les da una tranquilidad que evidentemente es muy frágil. Les impide entender que en realidad yo, un varón trans, no le impongo a otrx que sea trans. Sino que le estoy diciendo que me respete nada más, que respete a las personas, y a las infancias, sobre todo si son infancias trans, y que merecen nacer en un lugar donde sean abrazadas, comprendidas y en familias que contengan. Porque si no, vamos a seguir con la historia de siempre: una expectativa de vida de 35 a 40 años, que era la expectativa de vida que tenía la humanidad en el 1900. Es una cuestión de empatía. Pero hay mucha gente que no lo vive así y que prefiere odiar, porque es su forma de sobrevivir a este mundo, personas que no han crecido con amor, que no les han dado contención, sobre todo en otras épocas donde se ha criado de una manera muy violenta, desde el odio, y entiendo que también hay personas que vienen de ahí. De ahí a que eso implique en mis derechos hay un abismo. Si odiás, si no entendés, bueno, quédate en tu casa, hijo, que te coma la bilis y putear contra el televisor, y ya está.

--Hay un prejuicio que se replica: vos como varón trans condicionarías a tus hijxs en hacerlos también trans o etcétera. ¿Qué se le responde?

--Es lo mismo que se decía con las parejas homosexuales: no pueden adoptar porque los hijos iban a hacer los homosexuales. ¡Como si nosotros hubiésemos seguido lo que nos decía la tele, la familia y todo…! No tuve padres trans y soy un chico trans. Y ahí ya está. No vi Buzz Lightyear en mi infancia y soy trans (ja); o vi todas las películas de Dinsey con príncipes y princesas, y conmigo no funcionó.
Pero sí, lamentablemente ha funcionado en la represión de muchas personas de no aceptarse a sí mismas. Y todo es culpa, la que genera salirse de esa heteronorma, lo que le producís a tus familiares, a tus padres o tu madre, a quienes no querés dañar y sentir que dañás porque no encajas en ese en ese mundo…

“Que casos como el mío armen esa cultura para que mis hijxs vivan mayor libertad que la que viví yo en mi infancia y adolescencia”

--En tu caso, ¿cómo fue?

--Cuando era adolescente sí me pasó eso, por eso me alejé mucho, primero de mi orientación sexual, y también, ni hablar, de la identidad de género -ni siquiera la tenía como posible. Muchos años de mi vida he perdido porque no viví siendo quien quería hacer. Básicamente claro, por esa culpa.
Y porque no querés dañar, en mi caso, a mi mamá. Y era terrible para ella en ese momento, por los miedos de una sociedad como era entonces. Y la desinformación que hay también. Y de lo que se puede o no se puede ser. O que tu vida va a ser un garrón, vas a tener una vida triste porque está fuera de ese terreno armado. Y todo lo contrario, en realidad. Yo siempre digo es muy gozoso ser quien sos. Imaginémonos que no se pueda vivir la propia sexualidad y la propia identidad de género: sería un calvario. Para mí ser trans y poder vivirlo es lo más gozoso que he encontrado en la vida: poder ser quien soy. Ahí empecé a vivir realmente. Y me cambió la vida simplemente por poder ser quien soy, nada más.

--¿Esa es tu idea, no? Trasladarle a tus hijxs la libertad para definir quiénes son o de atravesar el camino para ir en esa búsqueda…

--Sí, estoy seguro de que voy a darles la libertad de ir buscando quiénes quieren ser, que nada está definido y sobre todo también que yo no voy a tener las respuestas a todo. Y eso también es importante. De acá 15 años, en su plena adolescencia, las cosas van a haber cambiado un montón, las identidades; todo va a ser todo muy diferente. No sé hacia dónde va a ir, pero sí sé que va a ser muy diferente. Y no voy a tener las respuestas de todo ni las tengo ahora tampoco. Lo importante es que voy a estar abierto a que construyamos en conjunto, y que sepan que tienen la contención mía para poder avanzar en su vida y elegir quiénes quieren ser. 

“Quiero que mis hijxs vivan mayor libertad que la que viví yo en mi infancia y adolescencia”

--¿Qué podés decirle a una persona que todavía no se anima a vivir su vida con libertad?

--Que si hay personas que están en una situación donde se están preguntando, que no se sienten conformes con su vida, porque sienten que no están siendo quienes son, que empiecen a abrir un poco la posibilidad de que por ahí hay otras maneras que no están viendo y que no están pudiendo experimentar, o ser, y que está buenísimo escucharse. Cuando empezás a ver estas incomodidades con uno mismo hay que escucharse. Porque la vida no es tan larga tampoco como para andar perdiendo tiempo, sintiéndose culpable… Y sobre todo que sepan que existen redes en las cuales apoyarse, en cada lugar siempre hay activistas travesti trans que pueden acompañar, hay lugares adónde acudir y preguntar para ir desandando el camino personal e ir siendo más genuinos con uno mismo. Tienen que saber que no están en soledad. Hoy en día tenemos otra posibilidad de llegada a otras personas, es importante, que siempre nos van a dar una mano, y eso está buenísimo.

--Felicitaciones por el coraje, por ponerle el cuerpo y felicitaciones por les mellis

--Muchas gracias, ya cada vez falta menos (NdeR: tiene fecha para agosto) y después veré qué será esta crianza multitudinaria que vamos a tener -risas-, ya iré viendo en el camino cómo es esto de paternar a mellis. Va a ser lindo.

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