Mujeres originarias: “Los sometimientos coloniales aún persisten”

por Revista Cítrica
Fotos: Agustina Salinas
28 de diciembre de 2020

“La maternidad será deseada cuando nuestras plurinacionalidades sean respetadas”, reclamaron mujeres indias pertenecientes al Cuerpo-Territorio Qullasuyu, quienes remarcaron que "en los debates sobre IVE faltaron voces de hermanas, de mujeres originarias".

Nosotras, mujeres indias, pertenecientes al Cuerpo-Territorio Qullasuyu, proponemos desde nuestros saberes ancestrales, dialogar sobre el proyecto de interrupción del embarazo. Dialogamos desde el principio del Sumaj Kausay y nos posicionamos desde nuestra construcción, como mujeres antipatriarcales, antirracistas, anticolonialistas, antifascistas. Dialogamos frente a una interpretación antropocéntrica, teocentrista y egocentrista de la vida.

En nuestras cosmovisiones, todo está interrelacionado, nada está dividido, nada está afuera. Nosotras somos continuidades de nuestras ancestras, continuidad de nuestras naciones, somos continuidades comunitarias. Nosotras parimos y maternamos hijes de nuestros Ayllus, como continuidad de resignificar la identidad y fortalecer los territorios. El Sumaj Kausay, se garantiza en la libre determinación al Territorio, en la autonomía, soberanía e identidad de las Naciones Indígenas. 

Acompañamos el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos territorios, desde que asumimos recuperar nuestros territorios y defenderlos de los modelos de desarrollo neoextractivistas, cuando luchamos por la montaña, por el bosque, por el monte, por los ríos, por el agua para cada ser vivo, por nuestra madre naturaleza, como parte de la geopolítica ancestral india.
Acompañamos la despenalización del aborto y exigimos que Sea Ley, porque somos los cuerpos subordinados a la clandestinidad, por ser mujeres, indígenas y empobrecidas, que sufrimos múltiples discriminaciones. 

Salimos a las calles para que sea ley, porque las continuidades de los sometimientos coloniales aún persisten, y cuentan con el privilegio de la vigencia, en las estructuras institucionales y sociales, del actual estado Nación, y sus políticas públicas excluyentes. Son las jóvenes indias las que están expuestas a torturas, maltratos, humillaciones, mala praxis.

Acompañamos la despenalización del aborto y exigimos que Sea Ley, porque somos los cuerpos subordinados a la clandestinidad,

Las niñas indígenas son las víctimas predilectas del colonialismo. Las prácticas naturalizadas por la sociedad son el rameo, del chineo, el llamado 'derecho de pernada', por parte de los hijos sanos del poder político patriarcal, y víctimas del racismo del sistema de salud y del sistema judicial. 

Las mujeres y niñeces indias somos expuestas a vulneraciones racistas cuando quedamos embarazadas por ser víctimas de una violación. Atravesamos escenarios de doble revictimización, estigmatización “por un embarazo no deseado”, racializada por ser indígenas, y criminalización hasta la cárcel.  

En las zonas rurales, las mujeres y niñas que no hablan español no poseen la posibilidad ni garantías a nuestros Derechos Humanos individuales y colectivos en la salud pública, ni en la justicia, ya que ninguna institución cuenta con un equipo de intervención territorial con perspectiva indígena (intérprete de la lengua de la comunidad afectada, cuerpo de abogades con perspectiva india, agentes sanitarios que contemplen las cosmovisiones).

El Estado argentino continúa siendo feminicida, al negar políticas públicas a las comunidades indígenas. Se mueren mujeres y niñes “por desnutrición”, por avalarse proyectos extractivistas en los territorios, negando Derechos Humanos fundamentales como por ejemplo el acceso al agua, a territorios libre de agrotóxicos y monocultivos, a una soberanía alimentaria indígena, al ejercicio de la libre espiritualidad.

Las mujeres indígenas somos víctimas de femicidios, con saña y crueldad, con todas las dificultades económicas para sostener los tiempos judiciales, y los oídos sordos de la Justicia Racista.

Salimos a las calles para que sea ley, porque las continuidades de los sometimientos coloniales aún persisten

Caminamos tejiendo derechos negados, e instamos que -dentro del derecho a la vida- se garanticen centros destinados a la recuperación de la medicina ancestral (parteras, hierbas, plantas tradicionales y medicinales) para restaurar las fuerzas cósmicas telúricas, pachamama y pachakama, quienes interactúan para la creación de la vida. 
Construir relaciones armónicas para no clandestinizar nuestros cuerpos territorios resultado del sometimiento del accionar occidental.

El proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo que despenaliza y legaliza el aborto en las primeras 14 semanas de gestación es un proyecto construido por la lucha de los feminismos y mujeres que luchan, emergente de los centros urbanos donde la falta de educación sexual para decidir, la necesidad de información e implementación de políticas anticonceptivas, la violencia constante sobre nuestros cuerpos ha marcado la agenda del movimiento de mujeres. 

Desde la perspectiva india, sostenemos que es de suma urgencia la inclusión de este derecho, sumándole una perspectiva que permita interpretar nuestras cosmovisiones y llevar adelante nuestras prácticas ancestrales medicinales. Las leyes destinadas a la salud pública de las mujeres deben involucrar miradas sobre el derecho a la identidad india, y particularmente la IVE debe contar con un espacio que permita encontrarse con las distintas culturas, en donde las mujeres de las Comunidades sean las protagonistas en la discusión sobre la implementación y donde encontraremos la eficacia de una IVE que integre una perspectiva anti-racista. 

En los debates sobre IVE sostenemos que faltaron voces de hermanas, de mujeres originarias. Podemos mencionar algunas limitaciones para incluir nuestras voces, como la injerencia de la religiosidad occidental en nuestros pueblos, que desde la Santa Inquisición viene sosteniedo crímenes de lesa religiosidad desde donde impusieron la colonización espiritual. 

Ante este escenario, es muy importante que las voces de los territorios dejen de ser silenciadas e invisibilizadas, es muy necesario la palabra de mujeres guerreras que sostienen la vida en territorios con tensiones constantes con los modelos de explotación y exterminio. 

En tiempos de Qhapac Raymi, tiempos donde se renueva la vida, nosotras renovamos los vínculos con nuestras identidades, con nuestros territorios e invitamos plurinacionalizar los territorios en términos de derechos cosmogónicos. ¡Kamachiy kachun! ¡Mamakayqa huk munaymi kanqa manapiqa manam kanqachu! (La maternidad será deseada cuando nuestras plurinacionalidades sean respetadas).


María Urquizu (quechua) Rocío Julián (kolla) Barrios Amaru Mariana (kolla) y Paula Mercedes Alvarado Mamani (kolla)

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