Vivas, libres y en las calles otra vez

por Revista Cítrica
Fotos: Agustina Salinas
03 de junio de 2022

Las migrantes, las trans, las indígenas, las jóvenes, las históricas, todas, todes, salimos a las calles porque siguen vulnerando nuestro elemental derecho a vivir. La marcha de Ni Una menos, de Plaza Mayo a Congreso, volvió a denunciar los femicidios, tranfemicidios y las múltiples violencias que padecemos las mujeres, lesbianas, travestis y trans en Argentina.

Como desde 2015, pero con más potencia y organización, las mujeres, lesbianas, travestis y trans salimos hoy a gritar. Libres, vivas y desendeudadas nos queremos era la consigna que recorría las calles que unen Plaza de Mayo con Congreso. 

"Estoy harta de que por nacer con vagina seas inferior, no valgas y tu vida a todos les dé igual. Hoy marcho porque estoy cansada de salir a la calle y tener miedo de no volver a mi casa. Toda la vida me sentí oprimida, estoy muy enojada con el sistema y salgo cada vez que puedo para cambiarlo”, dicen Juana y Luz, estudiantes de la escuela técnica Fernando Fader de la Ciudad de Buenos Aires. 

Según los datos del Observatorio Lucia Pérez, desde el 3 de junio de 2015 hasta hoy hubo 1927 femicidios en el país. En 2022 hubo 138 femicidios y travesticidios,14 infancias asesinadas y 117 niñes huerfanxs por femicidios, mientras 123 son las mujeres que siguen desaparecidas. Pese a las 159 marchas y movilizaciones en contra de la violencia patriarcal durante estos 7 años de lucha en las calles, nos siguen matando y desapareciendo.

Las caras de las que ya no están estampadas en remeras de mamás y hermanas, mujeres atravesadas por el dolor, marchan y cuentan sus historias.  

Patricia Ortíz es mamá de Micaela Rascovsky, joven asesinada por su pareja en abril de 2021. Ella sufría violencia de género y hay pruebas en contra del femicida Guido Pascuccio pero para la Justicia el caso de Micaela no fue un femicidio. No alcanzan los botones antipánicos si no hay políticas públicas reales y seguimiento de los casos de parte de un Estado que es responsable. 

Mientras, la Justicia machista revictimiza a las víctimas y condena las familias a una lucha desigual: “’Un día te voy a pegar un tiro en la cabeza’, le decía Nicolás Sánchez a Melisa mi hija. Y así fue, el 20 de julio de 2019 la mató. Él lleva tres años preso y yo estoy sin mi hija, solo me queda la esperanza de tener justicia y el amor de mi nietito de tres años que cuando perdió a su mamá era un bebé”, cuenta Claudia Vallejos, mamá de Melisa Kumber.

Desde el 3 de junio de 2015 hasta hoy hubo 1927 femicidios en el país.

Los pañuelos verdes del aborto legal siempre presentes, porque esa victoria no la olvidamos, porque la bronca que nos da que cada 30 horas nos maten a una la transformamos en lucha colectiva, en alegría, en amor. “Vengo a marchar como vengo marchando desde 1976: marcho por la justicia, por la igualdad. Queremos que se acabe la violencia contra las mujeres; luchamos por que exista una igualdad real, y el Estado es responsable de esto.

Nosotras conquistamos leyes pero no se cumplen. Tenemos que estar fuertes para decir basta, porque los femicidios se han intensificado. Luchamos por una sociedad no patriarcal, no capitalista y contra el pago de la deuda externa, porque esto nos empobrece”, denuncia Nina Brugo, integrante histórica de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito. 

Hay infancias indígenas que están siendo violadas por varones protegidos por este “sistema colonial, racista y misógino”. El Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir lleva adelante la campaña Basta de Chineo y Moira Millan, una de sus referentes, aprovechó la marcha de Ni Una Menos para difundir este reclamo que lleva cinco siglos.

“Lo que está pasando en el norte del país con nuestra niñez es terrible. Y la niñez es sagrada para todos los pueblos. Pero la indolencia y el racismo hacen que se permita con total impunidad cometer estas violaciones, que muchas veces terminan en muerte, porque son agresiones sexuales tremendamente despiadadas. Creemos que el Estado se tiene que comprometer a terminar con el chineo. Llevamos 500 años soportando este crimen. Es un crimen que no mueve las estructuras del poder, que son quienes llevan adelante el chineo, y es por eso que estamos solicitando una audiencia con el presidente Alberto Fernández para entregarle el pliego de demandas”.

En 2022 hubo 138 femicidios y travesticidios,14 infancias asesinadas y 117 niñes huerfanxs por femicidios, mientras 123 son las mujeres que siguen desaparecidas.

Ana Queen, haitiana que salió a la calle para decir basta de discriminación y racismo, nos habló de las violencias racistas: " Nuestro color de piel para algunos es una maldición, pero yo lo llevo con orgullo. Siendo mujer migrante, haitiana y negra, todos los días sufrimos de racismo. Estamos en el siglo XXI, en la era de las libertades, cada persona quiere salir al mundo y cantar su orgullo. Sin embargo, a los negros nos siguen ocultando, en cualquier lucha estamos invisibilizados".

Marlene Wayar alza la voz del colectivo travesti trans y nos recuerda que los travesticidios y los transfemicidios también existen en nuestra sociedad. “Hay que estar en las calles como parte de la pedagogía, ya que muchas instituciones educativas no toman cartas en el asunto y siguen fomentando el odio; al igual que los medios de comunicación. Nosotras tenemos que trabajar en esto que se llama amor'". 

Negras, marrones, migrantes y trans. Originarias, jóvenes e históricas. Aquí compartimos sus demandas, amplificamos sus voces. Que nadie hable por ellas, que nunca más hablen por nosotres. Nos queremos libres, no valientes; nos queremos vivas, no nos violenten, no nos violen, no nos maten más.  
 

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