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Las torturas a chicos y chicas qom en Comisaría de Chaco

por Revista Cítrica
15 de septiembre de 2020

Revista Cítrica tuvo acceso a la filmación de las cámaras de Seguridad de la Comisaría Tercera de Fontana, provincia de Chaco la madrugada del 31 de mayo. Policías raptaron a dos chicos y dos chicas. A los chicos los torturaron, a las chicas las abusaron.

Cuatro videos. Cuatro policías. Cuatro qom.
Los cuatro policías son Cristian Eduardo Foschiatti, Orlando Sergio Cabrera, Cristian Omar Benítez y Cristian Ariel Flores. Lxs cuatros chicxs qom son Alejandro, Cristian, Daiana y Rebeca.

 

En la madrugada del domingo 31 de mayo, los cuatro policías ingresaron sin orden judicial a la casa donde estaban Alejandro, Daiana y Rebeca, los golpearon y tiraron balas. (Ese fue el primer video, el que se viralizó unos días después). Después también golpearon y detuvieron a Cristian. Y los hicieron pasear sin ropa en el patrullero.

 

Los chicos contaron que los torturaron y las chicas que las abusaron. Y que los policías les decían que eran unos negros de mierda, unos indios infectados, y que había que matar a todos los aborígenes. Los policías dijeron que lxs chicxs mentían....

¿Podrán los policías desmentir estos tres videos que registraron las cámaras de seguridad de la Comisaría Tercera de Fontana, provincia de Chaco?
¿Cómo podrán negar el golpe que le pegan a Daiana, a una menor de edad esposada, cuando ingresa a la comisaría?

 

¿Cómo podrá negar el cabo Christian Flores que obligó a acostarse a Cristian en el piso para patearle y pisarle la cabeza una y otra vez?
¿Qué motivo argumentarán para haber introducido a los chicos en un calabozo a las patadas y golpeándolos con sus escopetas?

 

Hoy Alejandro y Cristian todavía no pudieron volver a sus actividades. Cristian tuvo que dejar su trabajo como changarín porque le llegaron amenazas. Daiana sigue con asistencia y Rebeca no se cansa de repetir: "Ahí adentro -en la comisaría- me hicieron de todo".

Mientras, los policías gozan de prisión domiciliaria. Y pretenden -y exigen- volver a trabajar. Como si fueran ellos las víctimas. Como si no fueran racistas, abusadores y torturadores.