Santa Cruz: ¿Monsanto contribuye a la soberanía alimentaria?

por Revista Cítrica
Fotos: Santiago Hafford
29 de noviembre de 2022

Bayer-Monsanto está considerado en todo el mundo como sinónimo de enfermedad y muerte, y los casos que comprueban esa hipótesis se reproducen de a miles. Entonces, ¿Por qué el Gobierno de Santa Cruz firmó un acuerdo con Bayer AG para la producción experimental de granos? Vecinos y vecinas, del colectivo "No a Bayer-Monsanto en Los Antiguos" rechazan esta medida que más que alimentar al pueblo, lo envenenará.

Hay aves, por ejemplo los secretarios -Sagittarius serpentarius-, que pisotean serpientes para rapiñarlas. Se hacen de sus presas a pie. Hay arañas, como las pelícano -Archaeidae- que devoran a otras arañas tirando de sus telas. Las víboras de foseta emplean radiación infrarroja para sorprender a sus pillajes. Es decir, los diferentes depredadores naturales tienen formas muy "creativas" para hacerse de sus botines.
Sin ánimos de comparaciones odiosas entre animales/insectos -nobles en sus procederes cotidianos- y humanos, vale decir que la forma de depredar de estos últimos muchas veces carece de sigilo, y lo hacen a la luz del día; pero otras veces no. Son creativos. Entran por puertas traseras, quizás en noches de frío, penumbrosas, a espaldas de los pueblos, aguijonean, inoculan, y después ya es tarde para antídotos.
En este escenario de depredadores y depredados, si existe una empresa transnacional que viene reptando hace rato -en secreto, con discreción y disimulo- por las curvas sinuosas de Latinoamérica, esa es Bayer-Monsanto. Basta con hacer un gugleo superficial de los últimos meses para encontrarse con una parva de titulares asombrosamente negativos, desde varios puntos de vista y matices:


-Bayer Monsanto, entre la multa multimillonaria en Argentina y los nuevos transgénicos para vender más veneno. La compañía acaba de ser sancionada por incumplir leyes ambientales y deberá efectuar un pago "histórico". Acusaciones en Europa y juicios multiplicados. (iprofesional.com)
-Bayer, Monsanto y el círculo vicioso del glifosato en Argentina. DW analizó el impacto que puede tener en Argentina el acuerdo anunciado por Bayer con sus litigantes en EE. UU. por el glifosato. (dw.com)
-Bayer enfrenta juicio por herbicida Roundup con testimonio de ex CEO de Monsanto. Un antiguo usuario de Roundup culpa al herbicida de haberle provocado un linfoma no Hodgkin. Aún hay unas 30.000 demandas por el producto. (bloomberglinea.com)
-La Marcha contra Monsanto en Buenos Aires reunió a una multitud que exige terminar con los agrotóxicos, el extractivismo y el trigo transgénico. (anred.org)
-Bayer impugnará el veredicto de un jurado de EE.UU. por valor de 275 millones de dólares por reclamaciones por lesiones a un grupo de personas que afirmaron haber sufrido exposición a PCB, una sustancia química que el negocio Monsanto de Bayer produjo hasta 1977. (reuters.com)

 

-Glifosato: la Corte Suprema de Estados Unidos confirmó la condena contra Monsanto. El máximo tribunal norteamericano ordenó que Bayer-Monsanto pague una condena de 25 millones de dólares a un ciudadano que contrajo linfoma no-Hodgking por el uso habitual del herbicida Roundup. A pesar del fallo, el órgano de control ambiental estadounidense mantiene la aprobación del uso de glifosato. En Argentina hay 44 eventos transgénicos aprobados resistentes al agrotóxico. (agenciatierraviva.com.ar)
¿Para qué sirve realizar este exahustivo relevamiento? Para entender la perspectiva. Para dimensionar a la bestia.

¿Esto no lo sabe la dirigencia política en Argentina? ¿No saben guglear o lo ignoran deliberadamente? Hace apenas un par de años, El Diario de España contaba que "El Agente Naranja sigue matando en Vietnam cuarenta años después. Se estima en unos 500.000 casos la cifra de niños afectados. Más de cuarenta millones de litros de Agente Naranja se irrigaron sobre los bosques del país asiático entre 1962 y 1970 desde aviones estadounidenses. Vietnam no ha recibido ninguna compensación económica por parte de EEUU". No hace falta decir quién fabricó el Agente Naranja, ¿verdad? Fue el puntapié inicial del Glifosato. Un dato más para explicar el tamaño brutal de la bestia.

"Decimos NO a BAYER: al poder monopólico; a la conquista territorial; a la tiranía de la minoría política, al Gobierno como verdugo del pueblo, a las economías especulativas dominantes, y a la negación de la autonomía de los pueblos"

 

Bayer-Monsanto está considerado en todo el mundo como sinónimo de enfermedad y muerte. Nadie en el Planeta realiza conceptualizaciones positivas de la mencionada transnacional en forma desinteresada. Cada calificativo a favor se encuentra atravesado por intereses, principalmente -y casi exclusivamente- económicos y de poder real.

Monsanto puso el ojo en Los Antiguos

En este gugleo se ha obviado deliberadamente un resultado particular. Y es porque se trata del verdadero motivo de estos párrafos. Vecinos y vecinas, nucleados en el colectivo "No a Bayer-Monsanto en Los Antiguos" -localidad del Departamento Lago Buenos Aires de la provincia de Santa Cruz, en la región Patagónica de la República Argentina- enviaron una carta a la gobernadora, Alicia Kirchner, expresándole su rechazo al acuerdo con Bayer AG para la producción experimental de granos.

Los Antiguos se encuentra a 1056 km de Río Gallegos, en el Noroeste de la provincia de Santa Cruz, en la costa sur del Lago Buenos Aires, y a orillas del río Los Antiguos. En mayo pasado, el Gobierno Provincial rubricó un acuerdo con Bayer-Monsanto, donde autoriza a realizar actividades en la mencionada localidad. No hace falta explicar por qué el grupo de autoconvocados y autoconvocadas rechazaron de cuajo tal acuerdo, ante el cual también los concejales de la ciudad, de forma unánime, repudiaron el hecho. Es curioso que las autoridades firmantes desconocieron los resultados arrojados por una simple pero exhaustiva búsqueda en Google.

En octubre el Concejo Deliberante local reaccionó negativamente y en forma oficial al proyecto, al "repudiar todo accionar del Gobierno Provincial al firmar un acuerdo de manera inconsulta, comprometiendo al pueblo de Los Antiguos, por sobre sus autoridades". "Expresar nuestro más enérgico repudio a la instalación de la empresa BAYER S.A en nuestra localidad. Solicitando a los organismos provinciales que den de baja los ensayos que se pretenden y que se estén realizando con semillas transgénicas y o híbridas".

No conformes con esto, los vecinos y las vecinas le escribieron la carta abierta a la gobernadora: 
"Los vecinos autoconvocados de Los Antiguos, Santa Cruz, comprometidos con las problemáticas de la localidad y de la región, nos oponemos, rechazamos y denunciamos todo accionar que amenace, atente y desprecie la vida, la salud y el ambiente, como consecuencia del acta acuerdo celebrada en el mes de mayo del corriente año, entre el gobierno provincial y la empresa BAYER SA y asociados".

Decimos NO a BAYER: al poder monopólico; a la conquista territorial; a la tiranía de la minoría política, al Gobierno como verdugo del pueblo, a las economías especulativas dominantes, y a la negación de la autonomía de los pueblos. De plena democracia, el pueblo no gobierna ni delibera salvo a través de sus representantes y en ese mismo sentido el gobierno no puede actuar y decidir a espaldas del pueblo.
Como pueblo somos actores de una lucha desigual frente al poder real de las corporaciones. Si las autoridades políticas de la provincia y de los municipios desatienden su deber de defender los intereses y derechos del pueblo, harán esta lucha aún más desigual abandonando al pueblo que supuestamente deben representar, traicionando su mandato.

"Nosotros somos los que decidimos cómo queremos vivir, crecer, a través del turismo, de chacras agroecológicas, de la pesca, tenemos un montón de recursos y no precisamos nada de Bayer-Monsanto"


Denunciamos la complicidad del gobierno con las corporaciones, la falta de garantía de las políticas públicas con respecto a la salud y al ambiente, la vulneración de nuestros derechos, la parcialidad de la justicia y la conveniencia de funcionarios que ejercen su poder en beneficio de intereses corporativos en desmedro del pueblo, en perjuicio del bienestar de las comunidades incumpliendo las leyes que rigen a nivel provincial, nacional e internacional.
Por la dignidad que presume su cargo exigimos asuma la voluntad del pueblo en procura de su real bienestar y consecuentemente de ello, se retracte del pacto con la aberrante corporación BAYER-MONSANTO. Esta traición convertirá a la provincia en el patio trasero de las corporaciones".

Uno de los voceros del colectivo de vecinos, Daniel Borg, señaló a Revista Cítrica que "la firma con Bayer-Monsanto no nos va a llevar a ninguna soberanía alimentaria. Es lo más ridículo que escuché en mi vida". Los ciudadanos y ciudadanas locales se enteraron de casualidad por redes sociales "dentro del Plan nacional de lucha contra el hambre y de la soberanía alimentaria". "Lo estaban anunciando como algo maravilloso", cuenta Daniel, y añade: "Cuando empecé a guglear a los que participaron en la reunión de mayo pasado me di cuenta que le estaban sirviendo café a los que nos quieren envenenar". "Todos los diarios de la Patagonia vivaron el acuerdo pero nadie decía de qué se trataba. Viajé a Río Gallegos. Traté de hablar con alguien del Consejo Agrario Provincial. Nadie me dio bola. El intendente tampoco. Mandé una nota amparándome en la Ley del Derecho a la Información. Tampoco recibí respuesta. Empecé a ir a radios. La gente comenzó a preguntarse masivamente qué ocurría. Empezamos a juntarnos. Esto conformó una conciencia social y participación activa de la comunidad. A través de una concejala se presentó el repudio a Bayer, y críticas a las autoridades provinciales, en el Concejo Deliberante, y se votó de forma unánime".
"Cabe destacar que no se respetó la autonomía del estado municipal. La participación de Raúl Montenegro -titular de la FUNAM (Fundación para la defensa del medio ambiente) sobre la instalación de una mega planta de acondicionamiento de semillas transgénicas de la multinacional Monsanto en la localidad de Malvinas Argentinas de la provincia de Córdoba- fue fundamental. Nos ayudó mucho", señala.
 

La voz oficial 

El convenio -firmado por el presidente del Consejo Agrario Provincial, Javier De Urquiza- establece que el objetivo formal sería el de "generar transferencia técnica y tecnológica, con base a las condiciones consensuadas entre las partes, desde la empresa hacia los actores de la economía social y productiva del sector agrícola de Santa Cruz", con ejes principales en la producción hortícola (en teoría destinada a autoconsumo de familias y a comercialización) y ensayos de maíz, para engorde animal.

 


 

"De Urquiza dijo que nosotros no entendíamos nada. Que éramos unos tontos. Que estábamos confundiendo las cosas. Salió al cruce luego de la Carta Abierta publicada y destinada a la gobernadora", dice Borg. Las localidades involucradas en el convenio con Bayer-Monsanto son Los Antiguos, Gobernador Gregores y Perito Moreno. La empresa quiere inocular sus "híbridos de maíz ultra precoces" (híbridos con ciclo más corto, germoplasma y materiales modificados genéticamente) antes los cuales se repiten una y mil veces -buscando convencerse quizás- que "no implica ningún tipo de riesgo al ambiente ni a la salud humana".

 ¿Qué dijo De Urquiza? "Nada se hizo a espaldas, porque estuvimos en Los Antiguos cuando se firmó, en el mes de julio lo anunciamos a las autoridades y a los productores, y tenemos los registros fotográficos". "Acá no se usa semilla transgénica, acá de habla de híbridos, y en la provincia y en Los Antiguos, ya se hicieron este tipo de experiencias". Defendió los agrovenenos diciendo que "en ningún lugar del mundo están prohibidos, sino que están controlados". "¿Cómo se puede producir cereza en Los Antiguos si no se le agregan algunos productos? Lo que esta mal es que se use mal, y eso es otra historia", disparó.

 "Los concejales que rechazaron la llegada (de la empresa de agrovenenos), fueron los mismos que aprobaron cuando lo presentamos", chicaneó. Borg explicó a Cítrica que "de las semillas híbridas no tenés ninguna seguridad de lo que te va a salir. Son semillas modificadas. No son criollas ni nativas, que es lo que queremos preservar por soberanía y seguridad alimentaria. Cuantas más variedades haya es mejor". "De Urquiza comete el error de no darse cuenta que el pueblo está rechazando esto que nos quieren imponer desde el poder político de turno más el poder económico transnacional. Lo que le tiene que quedar claro a este señor es que nadie nos puede decir qué tenemos que hacer, o qué tenemos que comer. Esto lo decidimos nosotros".
 
"Sobre lo que dijo de las cerezas, queda claro que no conoce nada del tema, y mucho menos de agroecología. Nosotros no precisamos el 'desarrollo' que propone Monsanto. Nosotros ya somos ricos porque tenemos tierras, aguas, lagos, montañas, árboles, aunque los cereceros vienen dándole bastante duro a los agrotóxicos desde hace tiempo. Con Bayer-Monsanto ya sería un desastre. Pero nosotros somos los que decidimos cómo queremos vivir, crecer, a través del turismo, de chacras agroecológicas, de la pesca, tenemos un montón de recursos y no precisamos nada de Bayer-Monsanto", añade.

El manual de la trampa

"El modus operandi de Bayer es el siguiente: te dan una semilla, tenés que plantarla en un sistema de monocultivo -el cual, de por sí, ya es un problema porque aniquila la diversidad biológica, tanto de lo que está por arriba de la tierra como por debajo. Arrasan. Pasan una topadora. Sacan todo lo que hay en superficie y la mitad de lo que hay debajo se muere-. Una vez que está casi muerto empiezan a poner la semilla, la cual es obligatoriamente fertilizada por un químico que también te vende Bayer. Esto deteriora aún más la vida del suelo. Luego la tierra pide más y más fertilizantes. El ecosistema cambia dramáticamente. La planta se debilita. Empieza a enfermarse. Entonces Bayer te todos los venenos para los hongos, babosas, etc. Es decir que lo que hace Bayer es tener una relación de 'enemigo' con la tierra, pensar que 'hay que matar'. No tienen una relación amistosa con la tierra. Ellos hacen una guerra con la tierra y nosotros la amamos, es una diferencia abismal. Y más tarde tenés que volverles a comprar la semilla, porque te va a salir un choclo pero no vas a tener la posibilidad de resembrar. Terminás siendo un esclavo del agronegocio. Y esto no termina en la agricultura familiar, sino que va a ser un ensayo para grandes extensiones de tierra, en favor de los grandes terratenientes de Santa Cruz. No sería alocado pensar que tras el maíz de ciclo corto empiecen los experimentos con monocultivos extensivos de soja transgénica y aviones fumigándonos como pasa en casi todo el país", cuenta Borg.

 

 

 "El engaño es que, al principio de todo, el ecosistema responde 'bien'. Cuando vos le ponés fertilizante químico -o el matayuyo- a la tierra, y ésta todavía está viva, actúa sobre las hierbas (como herbicida) sobre lo que mal llaman 'malezas'. Pero después se crea un desequilibrio producto de estos químicos en el suelo, y los fertilizantes dejan de entrar en la planta, y cada vez le resulta más difícil ingresar. Al suelo hay que entenderlo como un organismo vivo. Es fundamental saber esto. Los microorganismos en el suelo descomponen materia orgánica para el reciclaje de nutrientes. El ciclo del carbono y del nitrógeno están mediados por los microbios del suelo. Las bacterias y hongos utilizan la materia orgánica como fuente de energía y nutrientes. Hay energía. Atracciones gravitatorias. Electromagnetismo. Todo a nivel nano. Y los productos de Bayer-Monsanto (y de todas las otras empresas que hacen agroquímicos) rompen todo este ecosistema. La planta cada vez pide más y más fertilizantes. Y esto no abona ni mejora la tierra; sino que la destruye. El fertilizante va a la planta y no al suelo. Que sigue estando muerto. Este es el círculo destructivo de los agrotóxicos. Al principio simula que funciona, porque la tierra todavía está viva, y le hace los aportes que la planta necesita. Y las malezas empiezan a aparecer a medida que se desequilibra el ecosistema, cuando se genera el monocultivo, cuando se arrasa con todo el vegetal autóctono o hierba local, la microflora y pequeños insectos. Ese equilibrio desaparece cuando se pasa la topadora para hacer monocultivo. Y ahí aparecen las malezas. Por supuesto que sin hacer esto también hay malezas, pero están en equilibrio y no son tantas. Es fácilmente controlable. La trampa de la empresa es clara. En el mundo se han quintuplicado la cantidad de malezas y cada vez se riegan los suelos con más y más fertilizantes", agrega en detalle.

"Este será un ensayo para grandes extensiones de tierra, en favor de los grandes terratenientes de Santa Cruz"

 "Hay muchas sospechas de que se instale en nuestra localidad (también de Bayer-Monsanto) una planta-laboratorio de semillas para hacer ensayos. Esto ya pasó en Chile hace tres años, y cuando la gente se dio cuenta ya estaba todo instalado. De hecho Bayer se vanagloria de esa fábrica de semillas transgénicas (no sé si dicen que es la más grande de América, o del mundo). Esto generó el siguiente problema: todos los chacareros que estaban alrededor empezaron a ver que sus propias semillas criollas se estaban polinizando (polinización cruzada) con las semillas manipuladas por Bayer-Monsanto. Y el problema viene cuando te meten la Ley de Semillas -que en Argentina aún no pudo ser sancionada por la resistencia popular- vienen y te cobran si vos tenés en tu campo alguna semilla que tiene algún gen de las genéticamente modificadas. ¡Viene Monsanto y te hace una multa! Y no es broma. Es así. ¡Hasta te pueden sacar tus campos!", explica el asambleísta.

"Esto es lo peligroso de Monsanto. Y el mundo padece hambre, y falta de tierras, y tala y quema de bosques y de humedales para plantar semillas transgénicas en grandes extensiones a través del sistema de monocultivo. Y hay rumores de empresarios que quieren comprar 30 mil porcinos, y habría financiamiento para hacer un enorme matadero y frigorífico con dinero nacional, están trayendo electricidad de alta tensión, y todo este escenario muestra que buscan utilizar la agricultura familiar y campesina como punta de lanza para que los ricos se hagan cada vez más ricos. Se trata de una conquista territorial. Un desembarco. Aunque en verdad yo creo que están huyendo, porque los están echando de todos los lados en los que buscan instalarse. Los echaron de Córdoba, de Perú, etcétera", señala.
 


Agrega además que  "los grandes terratenientes que transan con Monsanto piensan que se van a hacer aún más millonarios de lo que ya son. Pero terminan presos de cuentas en el banco, cheques a cubrir, fertilizantes a pagar, los cuales suben sus costos con las variantes del dólar y del precio del petróleo. Es decir que manejan mucha plata pero en el balance les queda poco. Si te dedicás de una forma más agroecológica, manejás menos volúmenes de plata pero te queda más dinero en el bolsillo, a la vez de vivir sano, tranquilo y en amistad con la tierra. No en pie de guerra".

                            
 ¿Qué se viene? Se espera por la postura del intendente local, Julio Bellomo, quien ya declaró que si era "malo para el pueblo" no lo iba a aceptar, en línea con el Concejo Deliberante. De Urquiza dijo que las cuestiones iban a quedar en "manos de la autoridad". Dentro de poco tiempo habrá elecciones. Borg analiza: "Nuestro rechazo sigue firme. Estamos a la expectativa. La sociedad está movilizada, activa. Estamos organizados en comisiones -legal, discusión, propaganda, concientización- para no permitir el ingreso de una empresa que ya arruinó al mundo. No hay que darles la licencia social, hay que condenarlos. Podrán tener el apoyo de los políticos, pero no de las sociedades".