COP 15 sobre Biodiversidad: la naturaleza en crisis

por Revista Cítrica
08 de diciembre de 2022

Del 7 al 19 de diciembre se realiza en Montreal, la Conferencia de las Partes que busca frenar la pérdida de biodiversidad. ¿Cuáles son las metas?¿Cuál es la situación de Argentina?

En un escenario donde urge la unión de líderes globales para proteger la pérdida de la diversidad biológica y luchar contra el cambio climático, se realizará la 15° Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica de la ONU (COP15), que tendrá lugar del 7 al 19 de diciembre en Montreal, Canadá. Este evento convocará a gobiernos de todo el mundo para acordar un nuevo marco mundial para la conservación, uso responsable y restauración de la diversidad biológica a 2030.

“En la actualidad, el mundo atraviesa una profunda crisis de pérdida de biodiversidad y las presiones que causan su disminución, sin precedentes y todas de origen humano, se intensifican cada día: la explotación intensiva de bienes naturales, los hábitos de producción y consumo, el cambio climático, entre otros impulsores, aceleran las tasas de extinción de especies y devastan ecosistemas enteros”, explicó Ana Di Pangracio, directora ejecutiva adjunta de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales.

En consecuencia, algunas de las contribuciones de la naturaleza a la humanidad se encuentran en riesgo, según indica la evaluación global de la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos de las Naciones Unidas (IPBES): 


-    El 75% de la superficie terrestre ha sufrido alteraciones considerables.
-    El 66% de la superficie oceánica está experimentando cada vez más efectos acumulativos.
-    Más del 85% de la superficie conocida de humedales se ha perdido.
-    Alrededor del 25% de las especies de grupos de animales y plantas evaluados están amenazados, lo que sugiere que alrededor de 1 millón de especies ya se enfrentan a la extinción.
 

¿Qué es la COP15?

Se conoce como COP15 al 15° período de sesiones de la Conferencia de las Partes (COP) del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB). Este convenio es un tratado internacional jurídicamente vinculante que tiene tres principales objetivos: 
1.    La conservación de la diversidad biológica. 
2.    La utilización sostenible de sus componentes.
3.    La participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos.

La COP del CDB reúne cada dos años a los 196 Estados Parte que han ratificado dicho convenio para examinar los progresos en la aplicación, adoptar programas de trabajo, alcanzar sus objetivos y brindar orientación sobre las medidas políticas. 

Particularmente esta COP15 tendrá que adoptar un marco mundial de la diversidad biológica posterior a 2020 ante el vencimiento del anterior plan estratégico del CDB, vigente para el período 2011-2020. Pese a los esfuerzos realizados la comunidad internacional estuvo lejos de cumplir con los compromisos establecidos diez años atrás. Ninguna de las llamadas “Metas de Aichi” se ha alcanzado enteramente y sólo algunas se han cumplido parcialmente según el reporte de Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica.

Las nuevas metas del CDB vendrán a traer aspiraciones de logro a nivel mundial que servirán como un marco flexible para la acción a nivel local, nacional y regional. Los países deberán tener en cuenta ese marco global y ajustarlo a sus necesidades y prioridades. En esta línea, procesos multiactor e interinstitucionales, como las estrategias nacionales de biodiversidad, serán claves.

¿Cómo llega Argentina a la COP15?

Argentina es un país con gran diversidad de ecorregiones que albergan gran  biodiversidad. Pero, ésta se ve afectada por las mismas amenazas identificadas a nivel global, entre las cuales se resaltan dos: la imparable deforestación y la continua degradación y destrucción de humedales.

Hoy nuestro país se encuentra en emergencia forestal y se ubica entre los países que más deforestan. Según Naciones Unidas y la plataforma Global Forest Watch la zona más afectada es la región del Chaco. Si bien la Ley de Bosques Nativos, sancionada hace 15 años, fue fundamental para atender la crisis que atravesaban estos ecosistemas en el país, desde la sociedad civil se advierte sobre la parcial implementación por parte de las autoridades de todos los niveles del Estado. 

“Muchas de las herramientas que provee la norma no fueron empleadas o debidamente complementadas a raíz de la deficiencias de los gestores públicos y la falta de financiamiento”, comentó Ana Di Pangracio.

En lo que se refiere a la degradación y destrucción de humedales, en los últimos años se han destacado los incendios como principales factores. Entre el 2020 y 2021, en el contexto de una prolongada bajante extraordinaria del río Paraná y el agravamiento de la sequía, se quemaron más de 1 millón de hectáreas solo en la región del Delta del Paraná. En 2022, de acuerdo a una estimación del Museo A. Scasso, hasta el 20 de noviembre, ya se quemaron 322.805 hectáreas de humedales en la misma región.

Por otro lado, la Argentina tiene a casi un cuarto de sus mamíferos bajo algún grado de amenaza, según los últimos datos oficiales disponibles en 2019, y más del 10% de las 1000 especies de aves presentes en Argentina también se encuentran amenazadas, según un informe de Ambiente Nación de 2021.

En este sentido, Di Pangracio explicó que Argentina se debe procesos y leyes en esta materia, como el ordenamiento ambiental del territorio, una evaluación del estado de sus ecosistemas, una ley de humedales, una ley de biodiversidad, una ley de evaluación de impacto ambiental y un capítulo de delitos ambientales en el Código Penal de la Nación. Todas son herramientas clave para proteger la biodiversidad.

¿Qué se espera de esta COP15 a nivel mundial?

“En la COP15 debe darse un trabajo eficaz, transparente e inclusivo, un verdadero espíritu de compromiso para construir sobre las coincidencias y lograr un marco post-2020 que, de manera justa y efectiva, ponga fin a la degradación y destrucción rampante de la biodiversidad e impulse su recuperación a largo plazo”, explícito Di Pangracio.

Además, detalló que el nuevo marco debe respetar los límites planetarios, respetar lo ya acordado en las Metas de Aichi que son un estándar mínimo respecto del cual no puede haber regresión. A su vez, debe asegurar las bases para profundizar el abordaje de las causas directas e indirectas de la pérdida de biodiversidad y todos los medios de implementación necesarios para poder hacer realidad los compromisos asumidos, incluyendo financiamiento, generación de capacidades, cooperación científica, y marcos de monitoreo y reporte.