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"Un Procrear rural nos ayudaría a terminar con el hambre"

Franco Segesso, abogado de la Unión de Trabajadores de la Tierra, explica las medidas que le reclaman al Estado para tener acceso a la tierra y que la Argentina pueda acercarse a la soberanía alimentaria.

Esta situación de pandemia nos plantea reflexionar sobre el sistema desigual en el que estamos viviendo y sobre la distribución de la tierra, que en Argentina está muy concentrada. El uno por ciento concentra el 36 por ciento del territorio y la agricultura familiar, que en el último censo contaba con 250.000 familias aproximadamente cuenta en su poder con menos del 10 por ciento de la tierra cultivable.  

La concentración de la cadena alimentaria y la concentración de las personas en las ciudades son parte de un contexto particular en que le exigimos al gobierno que tenga en cuenta nuestras propuestas. Hoy el 97 por ciento de la población vive en las ciudades, entonces debemos pensar políticas integrales que apunten a la tierra, a su redistribución, a la ruptura de los monopolios y acompañar con políticas de subsidios y créditos para impulsar que el sector productivo, de pequeños y medianos productores, tenga más espalda y tenga más capacidad de insertarse y de llegar a la economía formal. Por supuesto que también es indispensable la regulación de los mercados concentradores y la limitación de las grandes superficies comerciales porque fueron los supermercados quienes se fueron comiendo el lugar que ocupaban los mercados concentradores para transformarlos simplemente en sitios de distribución y así, los pequeños comercios quedaron detonados. 

Por otra parte planteamos la creación de nuevos mercado concentradores, más en el interior porque al tener tanta población en las ciudades y tan poca  en el interior hay que pensar una estrategia de desarrollo donde haya mercados concentradores locales y mercados concentradores en las grandes urbes que establezcan ciertos parámetros de protección para la distribución de los alimentos. Desde la Unión de Trabajadores de la Tierra planteamos políticas muy claras desde 2016: algo tan simple como un Procrear rural. Esto sería, créditos blandos para el acceso a la tierra que los pequeños productores necesitan. Es indispensable para la soberanía alimentaria porque más del 90% de productores y productoras frutihorticolas alquilan la tierra. Un alquiler en el campo no te permite trabajar la tierra como lo deseas, no te permite realizar obras de infraestructura. Entonces una ley que permita el acceso a la tierra rural y otorgue seguridad al productor, va a dar seguridad a toda la cadena de comercialización. Necesitamos un Procrear rural para el acceso a la tierra y una política con cierto  desarrollo y planificación para que les tierras del Estado estén disponibles para la creación de colonias de abastecimiento local. En definitiva, para que la producción agroecológica de alimentos esté más cercana al pueblo. 

Son políticas que impactarían directamente en la dieta y en la oferta de alimento sano seguro y soberano y saludable. 
Otro punto importante son los créditos y subsidios para herramientas, para maquinarias, para insumos agroecológicos y para semillas porque todos los insumos están a precio dólar y el productor vende a precio peso. Hoy muchos de los productores dependen del modelo con utilización de agroquímicos, que está completamente dolarizado. 

Nosotros como abogados de aquellos que producen lo que buscamos es darles un mejor marco legal para producir en mejores condiciones. ¿Cómo salimos de la trampa de los supermercados y el agronegocio? Se sale con  agroecología y  acceso a la tierra. Hoy la UTT tiene más de 7 colonias en funcionamiento en distintas partes del país que producen de manera agroecológica y establecen un mercado local que no solo provee localmente sino que también provee a los almacenes que la UTT tiene en distintos lugares de Capital Federal, el conurbano y ahora también en el interior del país.

Si las 400.000 hectáreas que arrendan las fuerzas armadas se destinaran a la producción de alimentos se podría solucionar gran parte del hambre y la malnutrición de Argentina. 

Los gobiernos locales tienen un  papel muy importante en la conformación de empresas locales de provisión de alimentos. Por ejemplo recién ahora estamos empezando a trabajar en una colonia con el municipio de Tapalqué. Tapalque, en el centro de la provincia de Bs As, no produce ni una lechuga. Las que se consumen ahí vienen de Mar del Plata o de Capital Federal, viajan 500 kilómetros, cuando hay tierra disponible en el pueblo para producir.

Las posibilidades de que el Estado desarrolle este tipo de políticas existen. Por ejemplo, solamente las Fuerzas Armadas en Argentina tienen más de 400.000 hectáreas que las utilizan para arrendar y generar una pequeña caja que no sabemos bien a dónde va.  Si esas tierras estuvieran disponibles para la producción de alimentos, cada hectárea podría alimentar a 155 familias con frutas y verduras. Imagínense todo lo que se podría alimentar con 400.000  hectáreas: se podría solucionar gran parte del hambre y la malnutrición de Argentina. 

Además necesitamos cambiar algo que asfixia a los productores: la cadena de pagos. Necesitamos que el mercado concentrador tenga reglas claras y que los productores cuando le venden a los mercados concentradores  no tengan que esperar dos semanas para recibir el pago. Para eso necesitamos de una empresa que haga esas compras a los productores , que compre masivamente alimentos para proveer masivamente a los organismos públicos y hace falta que en vez de que los supermercados nos den una góndola para seguir metidos en el sistema de trampas y el diseño de los supermercados, el Estado nos provea de inmuebles para tener nuestras propias góndolas y establecer nuestros propios mecanismos de comercialización con precios estables durante 6 meses, en relación directa con los consumidores y un sistema de crédito en el que seamos nosotros mismos los que nos financiamos y establecemos  la agroecología. De esa manera sí, se va a poder acceder poco a poco a alimentos más saludables a un precio más accesible y sin estar siempre atados a la inflación que genera estar atados a una cadena  muy larga de intermediarios. Eso es lo que estamos buscando desarmar, esa cadena de intermediarios, que no necesitamos que sea excesiva ni este a precio dólar. El camino para lograrlo es la agroecología, es fortalecer los mercados locales para tener más soberanía y más autonomía del territorio. Esas son nuestras propuestas: Procrear rural, sistema de colonias de autoabastecimiento local y establecimientos en las zonas urbanas para la comercialización y tener nuestras propias góndolas. Necesitamos que nos escuchen. Necesitamos soberanía alimentaria. Necesitamos agroecología.