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“Van a judicializar la conquista del derecho”

por Revista Cítrica
30 de diciembre de 2020

*Por Soledad Deza, abogada defensora de Belén, joven que estuvo 29 meses presa en Tucumán acusada de abortar.

Ahora que el derecho al aborto es ley en todas las causas donde se está investigando penalmente un aborto y hay una persona encarcelada, ya sea preventivamente o con condena firme, habrá que plantear la necesidad de libertad. Y en el resto de las causas dónde se utilizan figuras penales y agravantes para castigar un evento obstétrico adverso, cómo pueden ser los casos de homicidio agravado por el vínculo o abandono de persona, la pelea no va a ser fácil. En primera instancia, lo que va a haber que demostrar procesalmente dentro de ese litigio es la existencia de un aborto, y para eso el uso de un tipo penal inadecuado o distinto del comportamiento que se está juzgando. Será una pelea muy dura. Cómo pasó en el caso de Belén. Ella tuvo un aborto espontáneo pero su proceso se inició como aborto seguido de homicidio y finalmente su juicio oral fue por homicidio doblemente agravado por el vínculo. Allí hubo que desarticular procesalmente este litigio que estaba dirigido a castigarla por un aborto pero con una figura y un tipo penal más grave. Esas son las alternativas. 

Hay un gran camino por delante para las abogadas feministas, no sólo en el campo de procesos penales donde se criminaliza a mujeres por eventos obstétricos adversos sino que además se abre otro campo muy desafiante qué es el de la judicialización conservadora. Ya lo anticiparon activistas antiderechos cuando veían que no tenían los votos para el status quo de crimen. Buscarán judicializar lo todo. Esto significa que van a tratar de utilizar al sistema judicial para desandar la conquista del derecho que también es una falta de respeto al sistema republicano. Ahí estaremos las feministas peleando en todos los campos y en todos los lugares a donde se nos necesite. 

Esta es mi visión. No es que yo hable el nombre del colectivo feminista. Vamos a tener dos caminos bien desafiantes. Por un lado, difundir este estándar de derechos porque hay muchas compañeras a las cuales el derecho no les llegará tan fácil, entonces habrá una tarea de construcción de ciudadanía que nos compete a todas, y qué es acercarle el derecho a aquellas que no lo conocen para que puedan finalmente ejercer su autonomía. Y en otra línea en paralelo, una tarea más jurídica: desarticular las barreras que van a haber para el acceso al aborto legal, seguro y gratuito.

Pensemos que el aborto no punible, en 2021 cumplirá 100 años de vigencia y aún tenemos serios y graves obstáculos. Entonces, este nuevo derecho que va a debutar en el campo democrático va a necesitar de activistas que lo den a conocer y que acompañen a todas las mujeres y personas a exigir en el campo de salud respeto al derecho de decidir. Esto será un desafío titánico.