Festival Llegás: un festival para encontrarnos

17 de agosto de 2026
Revista Cítrica

La novena edición del Festival Llegás apuesta por la generación de vínculos y el acercamiento del público al teatro entendido como un evento lúdico, festivo y popular.

En Big 2026 — como dicen ahora les pibis en las redes — el sentido de un Festival independiente ha cambiado. Ya no es solo una oportunidad de mirar películas que no suelen estar en las salas de los complejos, o de escuchar bandas/cantantes insurgentes o de ver obras de teatro. En tiempos de apps, de reuniones por zoom, de Inteligencia Artificial, un festival independiente es una oportunidad para algo que cada vez hacemos menos: encontrarnos.

“Las obras y la programación nos convocan pero lo que permanece es el encuentro. Compartir una experiencia que nos cambie, aunque sea mínimamente. Reunirnos, vernos, escucharnos y acompañarnos”, así da, en su página web, la bienvenida el Festival Llegás en su página web. Un festival que es mucho más que un festival de Teatro.

El Festival Llegás nació en el año 2009 para celebrar los cinco años de Llegás, la revista gratuita y autogestiva sobre artes escénicas que se distribuye en las salas de teatro de la Ciudad de Buenos Aires y en este Big 2026 alcanza su novena edición. Y, como es tradición, entrecruza distintas estéticas, disciplinas y circuitos. Hay teatro, hay danza, hay ballet, hay artes visuales. Hay teatro para adolescentes, hay una clase magistral de actuación y hay una obra participativa donde los espectadores elaboran con arcilla. 

Pero lo más importante es que es un festival popular e inclusivo. Son más de 50 obras todas a mitad de precio. Y en apenas una semana: del 31 de agosto al 6 de septiembre. “Buscamos que el festival se ligue, además de lo festivo, con algo de lo popular, que haya propuestas para que mucha más gente pueda acceder al, teatro, a las artes escénica y a la cultura”, explica Ricardo Tamburrano, director de la Revista Llegás que también dirige y realiza la curaduría del Festival junto a Melina Seldes, fundadora y directora de LEM Asociación Civil.

La programación se divide en cuatro tipos de obras: obras invitadas del circuito del off, obras del circuito comercial, obras que no transcurren en teatros sino en espacios no convencionales como casas, clubes de barrio o hasta cementerios y las ganadoras: la obra de teatro y la obra de danza seleccionadas de la convocatoria donde se presentaron 317 obras. 

Para esta edición, la producción del Festival (integrada por Revista Llegás y Lem Asociación Civil) decidió asociarse con el Teatro Galpón de Guevara. El italiano Pierpaolo Olcese, fundador y actual responsable artístico del Galpón, empezó a conectarse y a conocer el circuito off del teatro porteño al leer la Revista Llegás. Pierpaolo se enamoró de Buenos Aires, de su cultura y de su gente. Y hoy las vueltas de la vida lo llevan a ser una de las patas fundamentales de la organización del Festival. “Nos gustan los delirios, vivimos de los delirios y del desborde. Hay afinidades con Melina (Seldes) y con Ricardo (Tamburrano) que van mucho más allá del teatro. Tienen que ver con un espíritu romático de ver la vida en este mundo tan desangelado de apps y Inteligencia Artificial. Hacer una revista en papel en 2026 es una forma de resistencia. Es una locura. Hay evidentemente una afinidad. Somos similares. Es una resistencia a una modernidad que al menos a mí no me gusta”.

Esa resistencia a este mundo desangelado se puede ver en la curaduría del Festival. “En un momento donde la velocidad reemplaza a la profundidad, defender el criterio es un acto político. Vale la pena seguir construyendo espacios donde el arte, el pensamiento y el encuentro puedan ocurrir con tiempo, con cuidado y con sentido. Este Festival es, a fin de cuentas, una curaduría de vínculos. Es una promesa de encuentros”, anunció Melina Seldes en el lanzamiento y anuncio de la programación realizado el viernes 7 de agosto en el Galpón de Guevara.

Del festival participan más de 50 obras, más de 500 artistas, 10 salas de teatro y distintos clubes y espacios culturales que serán sede de actividades especiales. El martes 1 en el Centro Cultural y Político El hormiguero tendrá lugar el Conversatorio: Ética del arte, territorio y resilencia donde Johana Sánchez Armas y Antonio Romero Zurita compartirán metodologías de creación desarrolladas junto a comunidades de frontera, indígenas y organizaciones sociales de Ecuador. Johana y Antonio traen al Festival la obra internacional “La Trocha” que cuenta la historia de los trocheros, las personas que usan caminos ilegales o trochas para pasar mercancías en la frontera entre Ecuador y Colombia. El jueves 3 por la mañana en el Galpón de Guevara es el turno de la Clase Magistral de Actuación a cargo del actor y pedagogo teatral Pablo Bursztyn: “Vamos a investigar y desarrollar lo lúdico como aquello que nos va a empoderar de una hipótesis de trabajo. Hoy hablar de herramientas de actores y actrices es hablar también de oficio y hablar de oficio es hablar de trabajo; de reconocernos como trabajadores y creo que este festival lo expone plenamente. Hoy, en un momento donde hay un culturicidio, resistir y encontrarnos a trabajar en un festival creo que es un acto de resistencia”. El sábado por la mañana el actor y artista plástico Martín Urruty realizará una obra participativa en un taller de La Paternal: junto al público crearán una escultura. Por último, el domingo a la tarde habrá Teatro por y para adolescentes en el Galpón de Guevara. La idea de incluir una actividad para adolescentes, explica Tamburrano, que surge de la poca oferta en la cartelera para esa franja etaria. “Hay teatro infantil y teatro adulto, los adolescentes quedaron como en un limbo”.

Son más de 50 obras y dan ganas de verlas todas. Pero también de ir a encontrarse. En Big 2026 y en una Argentina donde desde el gobierno nacional se ataca tanto a la cultura como a la generación de vínculos, encontrarse en el Festival Llegás es la comprobación de que aún puede pasar cosas lindas.

 

Melina y Ricardo lo sintetizan así: “Celebrar la construcción de espacios donde la imaginación, el pensamiento, la creación y el afecto puedan circular entre cuerpos diversos. Saber que la cultura no es solamente aquello que observamos, sino también aquello que construimos juntos. En tiempos donde cada vez más los intercambios suceden a distancia, apostamos por la potencia única de reunirnos. De estar presentes. De habitar un mismo tiempo y un mismo lugar. Apostamos a que lo festivo sea encontrarse. Al encuentro como un hecho, un acontecimiento necesario e irremplazable”.